
CAPÍTULO 10
Antes de bajar
Seis semanas después. El Equipo Doce ha completado catorce inmersiones sin incidencia grave. La undécima había vuelto con el registro incompleto y una profundidad que ninguno de los dos quiso discutir. La rutina se ha instalado — hasta hoy.
El Nivel 7 en su rutina. Alguien reparando una bota contra la pared. Dos niños jugando con un envase vacío. Una mujer llenando un envase en la fuente de agua presurizada — la misma que Zale arregló, ya sin goteo en la base.
Zale y Eco, sentados en el suelo del corredor, espalda contra la pared. Eco tenía el Calibrador en la mano, ajustando el LED verde que seguía parpadeando.
—Sigue parpadeando. Un día de estos le voy a dar un golpe y a ver si se calla.
—No lo vas a arreglar dándole golpes.
—Ya, pero es lo único que no he probado.
Los dos rieron, bajo. Eco le dio un golpe al Calibrador contra la pared. El LED parpadeó dos veces rápido y volvió a lo de siempre.
Zale extendió la mano. Eco se lo pasó sin dudar. Zale lo giró, miró la junta del LED por detrás.
—El contacto está suelto. No lo suficiente para que deje de funcionar, solo para que no haga bien la conexión.
—¿Puedes arreglarlo?
—Necesitaría una punta más fina que la herramienta de purga. No tengo.
Le devolvió el Calibrador. Eco miró el LED parpadear.
—Bueno. Al menos ahora sé que no es que esté roto del todo. Solo está roto un poco. Como todo aquí abajo.
Pasaron junto a Sor. Tarareaba. Zale caminó un poco más despacio. Eco lo notó.
—¿Qué pasa?
—Nada. Esa melodía.
—Las canciones no se sacan de ningún sitio. Se quedan.
Más adelante, Eco se detuvo frente a una sección de pared. Una rejilla de ventilación, y debajo, un listado grabado con algo afilado en el metal. Números de equipo, fechas, marcas de conteo. No era oficial — alguien lo había ido actualizando a mano durante años.
EQ. 5 — ciclo 12 — IIII III
EQ. 9 — ciclo 13 — IIII IIII IIII I
EQ. 12 — ciclo 14 — I
Zale miró la última línea. Equipo 12. Ciclo 14. Una marca.
—Alguien lleva la cuenta. No sé quién, pero no es Corp.
Eco, más bajo:
—Sor tiene su registro. Esto es otra cosa. Sor cuenta a los que no vuelven. Esto cuenta a los que se pierden por equipo. Distinta pregunta.
En el comedor improvisado, comieron en silencio. El niño del Nivel 7 les dejó un envase extra de agua sin decir nada.
—¿Desde cuándo te traen cosas a ti?
—Desde que yo le daba a él.
Eco lo miró con algo que no le habían visto antes — algo más suave.
—La próxima vez te toca conseguir la ración. Yo ya he puesto demasiadas.
—No prometo nada.
—Entonces tampoco te dejo tocar el Calibrador.
Zale miró el instrumento sobre el pecho de Eco.
—Eso sí que no te lo crees.

Sala de coordinación de Corp, Nivel 3. Luz azul-blanca, fría. Un cristal esmerilado separaba la sala de un despacho interior. Detrás del cristal, una silueta — de pie, inmóvil, contornos visibles pero sin rostro definido.
RESERVA ASIGNADA — NIVEL 5: 9 DÍAS
SOPORTE VITAL: PRIORIDAD CRÍTICA
—Zona de extracción Ferro-Abisal. Sector profundo. El objetivo de rendimiento se revisa al alza. Nivel 5 tiene nueve días de reserva actual. Sin este lote de extracción, la proyección cae a siete.
Un oficial subordinado dudó.
—Eso añade la mitad más de tiempo de exposición del equipo, señor. El protocolo de riesgo—
—El protocolo de riesgo establece un margen. No lo estamos superando. Lo estamos usando.
La silueta no se movió.
—¿Cuántas inmersiones lleva el Equipo Doce en tiempo estándar?
—Catorce, señor. Sin incidencia grave.
—No necesito que sea segura. Necesito que el riesgo siga dentro de lo asumible. Si retiro un equipo por una lectura no confirmada, mañana no puedo justificar ninguna extensión. Y el Nivel 5 no puede permitírselo.
—Autorizado. Que baje el Equipo Doce.
EQUIPO: DOCE
ZONA: FERRO-ABISAL — SECTOR PROFUNDO
TIEMPO DE EXPOSICIÓN: AMPLIADO — ×1.5 PROTOCOLO ESTÁNDAR
AUTORIZACIÓN: HARKEN
Zona de preparación. Los dos de pie, cascos en la mano, todavía sin ponérselos.
—Mitad más de tiempo abajo. Nos lo acaban de decir.
// CONFIRMADA: HARKEN
—Alguien en el registro la ha parado —dijo Eco—. Once minutos. Ha preguntado si estaban seguros.
—¿Y?
—Y estaban seguros.
El sonido del corredor se apagó un instante — no silencio, sino como si alguien hubiera bajado el volumen del mundo a la mitad. Una presión sorda en las palmas de las manos, la misma que sentía justo antes de tocar una junta que ya sabía que iba a fallar. Cerró los puños sin darse cuenta.
Eco lo miró. No dijo nada todavía. Pero lo había visto.
—Lo sé.
—Oye. Si ves algo raro ahí abajo... dilo. Aunque no te crean. Dilo de todas formas.
Eco, casco todavía en la mano, hizo algo que Zale no le había visto hacer hasta ahora: golpeó el lateral con los nudillos. Dos golpes. Escuchó. Asintió.
—¿Qué haces?
—Compruebo que suena bien. Siempre lo hago antes de bajar. Si el casco tiene una microfisura, el rebote cambia.
—¿Y?
—Suena bien.
Zale asintió. Los dos se pusieron el casco al mismo tiempo. El visor de Eco se cerró primero. La sonrisa desapareció detrás del cristal oscuro. El LED del Calibrador, colgado del cinturón, seguía parpadeando — verde, irregular, obstinado.
ZONA: FERRO-ABISAL — SECTOR PROFUNDO
TIEMPO AUTORIZADO: ×1.5 ESTÁNDAR
EFECTIVOS ASIGNADOS: 8/12
Las constantes de Eco visibles en el enlace del HUD de Zale — ahí, estables, vivas.
—Lo has visto otra vez, ¿verdad? Antes de que nos dieran la orden. Algo.
Zale no respondió. Los dos visores, uno frente al otro, reflejándose mutuamente. Caminaron hacia la compuerta de descenso. En el cinturón de Eco, el LED del Calibrador seguía parpadeando — verde, irregular, obstinado.
